Peñarol con una buena evaluación
Con la adquisición de una precisa herramienta para evaluar velocidad, el club completó un importante equipamiento para el trabajo del cuerpo técnico a nivel físico, aspecto que cada vez adquiere más preponderancia en el fútbol mundial.
Peñarol no descuida detalles. Por eso, con la aprobación del cuerpo técnico encabezado por Pablo Bengoechea y que tiene a Modesto Turrén como encargado principal de la preparación física, el club adquirió hace algo más de un mes una fotocélula, una herramienta que se utiliza para evaluar tanto la velocidad de desplazamiento lineal como la multidireccional, es decir, la capacidad física de velocidad. Y con un alto nivel de exactitud, claro.
"Fue una inversión que hizo el club, con la aprobación del cuerpo técnico. Nos sirve muchísimo para evaluar a los jugadores, para diagnosticar a partir de esa evaluación", cuenta el profesor Sebastian Roquero, quien trabaja desde 2009 en el club, primero en divisiones formativas y desde hace unos años con el plantel principal, con tareas específicas supervisadas, en este caso, por Turrén.
"Esta es la última incorporación, que es muy buena y que es el complemento de otras con las que el club ya contaba. Hoy se puede hacer un protocolo bastante completo de lo que es la evaluación del jugador. En ese protocolo se integran varias capacidades físicas que podemos evaluar; la que faltaba era la de velocidad, porque ya teníamos herramientas para evaluar la resistencia de buena manera, la capacidad de salto, el monitoreo de la frecuencia cardíaca de los jugadores también. Pero faltaba esta herramienta, bienvenida por nosotros", dice Roquero.
"La evaluación siempre es como sacar una foto del momento. Y a través de esa foto, el preparador físico saca muchas conclusiones: cosas a ajustar, cosas a mejorar, aspectos a seguir desarrollando porque vienen bien. La evaluación no pasa solamente por tener un dato de cómo está un jugador, sino a través de ese dato qué hacer con ese jugador. En todas las capacidades el análisis que se hace es diferente, pero en general la evaluación que se hace con estas herramientas sirve principalmente como forma de diagnosticar y a su vez de individualizar el entrenamiento, que es uno de los grandes objetivos de la evaluación. Dentro del trabajo homogéneo de un grupo, a su vez es importante individualizar el trabajo para intentar de alguna manera llegar mejor a las necesidades que cada deportista tiene", explica el profesor.
Roquero afirma que cada vez más, se tiende a individualizar el trabajo físico: "Desde una planificación central o base para todos, después se intenta hacer, cada vez más, satisfacer las necesidades no solo de lo que el deporte requiere entrenar sino lo que cada deportista requiere entrenar. Todos tenemos condiciones y características diferentes y hay que entenderlas para después llevarlas al entrenamiento".
En cuanto a la adquisición de tecnología para evaluaciones físicas más precisas y de primer nivel, Roquero apunta que "la profesionalización que ha tenido Peñarol en las diferentes áreas se nota y va de la mano con ver cada vez más al deportista como un ser que necesita muchas cosas y que desde muchas áreas se está intentando que ese deportista mejore".















